Un reciente hallazgo de la Unidad Ejecutora Chankillo plantea un cambio en la comprensión de la planificación solar prehispánica. La estructura identificada presenta orientación solar definida y técnicas constructivas poco comunes, combinando piedra, barro y adobes. Este descubrimiento sugiere la existencia de construcciones astronómicas anteriores al Observatorio Solar de Chankillo, considerado hasta ahora el más antiguo de Sudamérica.
Según el Ministerio de Cultura, este hallazgo constituye un punto de inflexión para la arqueología peruana al ampliar la línea temporal del conocimiento astronómico andino. La evidencia preliminar indica que la estructura podría ubicarse antes del reconocido observatorio construido alrededor del 250 a.C., declarado Patrimonio Mundial por la Unesco. Su antigüedad exacta dependerá de los próximos fechados radiocarbónicos en análisis.
El arqueólogo Iván Ghezzi Solís, director de la Unidad Ejecutora Chankillo, explicó que el equipo espera los resultados científicos para confirmar su datación. En declaraciones a Andina, señaló: “Los fechados permitirán determinar con precisión la antigüedad de esta estructura y comprender su rol en la planificación solar temprana del mundo andino”. Para el Mincul, el hallazgo redefine los orígenes de la astronomía regional y evidencia una planificación arquitectónica solar temprana.
Las excavaciones recientes también revelaron una vasija ceremonial Patazca de un metro de altura, decorada con guerreros modelados en arcilla. Su ubicación en una zona restringida sugiere vínculos entre élites que manejaban tanto el conocimiento astronómico como el liderazgo militar. Este hallazgo refuerza el carácter ritual, político y científico del Templo Fortificado de Chankillo, integrando astronomía y poder en un mismo complejo.
El Ministerio de Cultura destacó que estos avances consolidan a Casma como uno de los centros astronómicos ancestrales más importantes del planeta. Continúan, además, las labores de restauración de las Trece Torres y del Observatorio Solar, con miras a su futura apertura al público. Reconocido como Patrimonio Mundial desde 2021, Chankillo sigue revelando claves esenciales sobre la tradición científica del Perú prehispánico.




