Más de 11 millones de personas enfrentarían distintos niveles de riesgo ante el escenario previsto por el Fenómeno El Niño para el periodo octubre de 2026 a marzo de 2027. Las principales amenazas incluyen inundaciones, huaicos, deslizamientos y déficit hídrico en diferentes regiones del país.
De acuerdo con Perú Pendiente, 7,9 millones de personas estarían expuestas a inundaciones, mientras que 1,38 millones podrían verse afectadas por huaicos y deslizamientos. A ello se suman 1,24 millones de personas en riesgo de quedar damnificadas en cuencas y riberas.
En la sierra sur, otras 622.000 personas se encuentran en riesgo muy alto debido al déficit hídrico, principalmente en Puno, Cusco, Arequipa y Apurímac. Además, según la organización, 796 distritos de 22 departamentos ya fueron declarados en emergencia mediante decreto supremo.

UN REGISTRO PARA IDENTIFICAR A LAS FAMILIAS VULNERABLES
Perú Pendiente sostiene que cuenta con información de las poblaciones que podrían requerir asistencia durante una eventual emergencia. La organización señala que, tras 13 años de trabajo en territorio, ha empadronado a más de 5 millones de personas en zonas vulnerables del país.
“La diferencia entre prepararse y reaccionar se mide en vidas. Hemos aprendido que cada familia necesita atención específica. Con 13 años de empadronamiento, sabemos qué necesita cada hogar antes de que llegue la emergencia”, sostuvo Vanessa Vásquez, directora ejecutiva de Perú Pendiente.
El registro permite identificar características específicas de los hogares y anticipar algunas de sus necesidades en caso de que resulten afectados por el fenómeno climático.
NIÑOS Y ADULTOS MAYORES ENTRE LOS GRUPOS IDENTIFICADOS
Según la información de la organización, alrededor de 300.000 familias tienen niños de 0 a 5 años, quienes podrían requerir alimentación especial, hidratación, medicamentos y pañales durante una emergencia. Este grupo también estaría más expuesto a diarreas, infecciones respiratorias y desnutrición aguda en escenarios de inundación.
Asimismo, unas 250.000 familias cuentan con adultos mayores, quienes podrían necesitar medicamentos para tratamientos crónicos, suplementos y productos de higiene. La situación podría ser especialmente compleja para quienes viven solos o dependen de familiares que también enfrenten restricciones de movilidad.
Otro factor señalado es la situación económica. Perú Pendiente estima que el 80% de las familias ubicadas en zonas de riesgo depende de ingresos diarios o actividades informales, como el comercio ambulante, la pesca artesanal, la agricultura y la construcción.
La interrupción de estas actividades durante una emergencia puede afectar directamente los ingresos de los hogares, incluso antes de que reciban algún tipo de asistencia.
TRABAJO EN ZONAS VULNERABLES
Perú Pendiente señala que mantiene presencia en la costa norte, particularmente en Piura, Lambayeque y La Libertad; en la sierra sur, en Puno, Cusco, Arequipa y Apurímac; y en cuencas y riberas de 22 departamentos.
La organización afirma haber ejecutado más de 1.500 proyectos y trabajar en tres etapas de una emergencia: preparación comunitaria, respuesta durante las primeras 72 horas y acompañamiento durante la reconstrucción.
Ante el escenario proyectado para los próximos meses, la organización plantea que la respuesta ante una eventual emergencia requiere coordinación entre el Estado, organizaciones sociales, empresas y la ciudadanía para atender las necesidades de las poblaciones identificadas como vulnerables.




