Ante el riesgo de lluvias intensas y posibles interrupciones en el abastecimiento, especialistas recomiendan reforzar la infraestructura, cuidar el inventario y mantener liquidez para afrontar una emergencia.
El Centro de Predicciones Climáticas de la NOAA estima un 81 % de probabilidad de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte entre octubre y diciembre, mientras que el ENFEN mantiene la alerta por El Niño Costero y prevé lluvias superiores a lo normal en la costa norte y central del país.
Este escenario pone en riesgo a cerca de 535 mil bodegas del Perú, según la Asociación de Bodegueros del Perú (ABP), ante posibles daños en los establecimientos, pérdidas de mercadería y retrasos en el abastecimiento.
En el marco de la Semana del Día del Bodeguero, Lita Rojas, jefa académica de la Facultad de Negocios de Zegel, advierte que la preparación debe comenzar antes de la temporada más crítica y considerar tres frentes principales: infraestructura, inventario y liquidez del negocio.
“La bodega es uno de los negocios más resilientes ante una emergencia, porque suele ser el primer lugar al que acuden los vecinos cuando no pueden desplazarse; pero también puede perder gran parte de su capital en una sola noche si el agua alcanza la mercadería o un corte de energía interrumpe la cadena de frío. Prepararse hoy cuesta mucho menos que reponer todo después”, señala Rojas.
Ante este panorama, la especialista comparte cinco medidas que todo bodeguero debe tomar en cuenta para proteger su negocio.
1. MANTENER LA MERCADERÍA LEJOS DEL PISO Y REFORZAR EL LOCAL
Es fundamental revisar las condiciones del establecimiento antes de la temporada de lluvias. La especialista recomienda limpiar techos y canaletas, sellar posibles filtraciones y colocar las cajas y productos sensibles a la humedad sobre tarimas o estantes, al menos 30 centímetros por encima del suelo.
2. COMPRAR EN MENORES CANTIDADES Y ACELERAR LA ROTACIÓN
Para reducir el riesgo de pérdidas, Rojas sugiere disminuir la compra de productos frescos o refrigerados, aumentar la frecuencia de los pedidos y priorizar la venta de aquellos productos que tienen una fecha de vencimiento más próxima.
3. CONTAR CON PROVEEDORES Y RUTAS ALTERNATIVAS
Las posibles interrupciones en el abastecimiento hacen necesario contar con alternativas. La especialista recomienda buscar proveedores locales, programar los pedidos antes de los meses críticos y mantener una reserva prudente de productos básicos como arroz, azúcar, aceite y conservas.
4. ANTICIPAR LAS VARIACIONES DE PRECIOS SIN PERDER LA CONFIANZA
Las dificultades en el abastecimiento pueden generar incrementos en los precios. Ante esta situación, la experta recomienda ajustar los márgenes de manera gradual y explicar a los clientes con claridad las razones de las variaciones.
5. CREAR UN FONDO Y UN PROTOCOLO DE EMERGENCIA
Finalmente, Rojas aconseja separar una parte de las ventas para reparaciones o reposición de mercadería, además de evaluar la contratación de un microseguro.
También es importante contar con un protocolo de emergencia y mantenerse atento a las alertas y recomendaciones oficiales para tomar decisiones oportunas.
La prevención puede marcar una diferencia significativa para la continuidad de las bodegas durante una emergencia climática. Adoptar medidas con anticipación permite reducir posibles pérdidas, proteger el capital del negocio y mante




