Las infusiones dejaron de ser una bebida asociada únicamente al invierno y hoy forman parte de las rutinas de bienestar, autocuidado y disfrute cotidiano de los consumidores peruanos, una tendencia que viene impulsando el crecimiento de esta categoría.
Así lo señala un reciente análisis de Kantar, presentado por McColin’s, que muestra que las infusiones alcanzaron una penetración del 96,5 % de los hogares peruanos al cierre de 2025 y registraron un crecimiento de 11 % en valor respecto al año anterior.
Según Alejandra Loo, gerente comercial de G.W. Yichang, empresa propietaria de McColin’s, este comportamiento responde a un cambio en la forma en que las personas incorporan las infusiones a su vida diaria.
«Desde McColin’s observamos que cada vez más personas incorporan las infusiones a distintos momentos del día como parte de sus rutinas de bienestar. Ya no se trata únicamente de una bebida asociada a una temporada específica, sino de una categoría que acompaña estilos de vida orientados al cuidado personal y al disfrute cotidiano», afirmó.
El bienestar redefine el consumo
De acuerdo con el reporte, el 50 % de las transacciones de bebidas ya está relacionado con bienestar y cuidado personal, mientras que las ocasiones de consumo vinculadas al autocuidado e indulgencia crecieron 50 % durante el primer trimestre de 2026.
El estudio también identifica un consumidor más analítico al momento de comprar, que prioriza productos con beneficios concretos y propuestas de valor diferenciadas.
«Hoy el consumidor busca productos que aporten valor a su día a día. Más allá del precio, existe una mayor valoración por aquellos productos que responden a necesidades concretas y se integran de manera natural a sus hábitos de consumo. Esa búsqueda de bienestar seguirá impulsando la evolución de la categoría en los próximos años», agregó Loo.
Una campaña inspirada en las nuevas generaciones
En línea con esta evolución del mercado, McColin’s presentó «Adulto Chiquito», una iniciativa que busca conectar con los consumidores a partir de una nueva visión de la adultez, donde el equilibrio entre responsabilidades, bienestar y disfrute personal cobra mayor importancia.
Con este concepto, la marca busca destacar la importancia de los momentos de pausa dentro de la rutina diaria y responder a una tendencia de consumo cada vez más orientada al bienestar integral.




