Tener un hogar ordenado no solo se ve bien, también impacta en la salud emocional y la calidad de vida.
El orden en el hogar va más allá de lo estético. Diversos estudios coinciden en que los espacios organizados influyen directamente en el bienestar emocional, ayudando a reducir el estrés y mejorar la calidad de vida.
Una investigación publicada en el Journal of Environmental Psychology, liderada por Catherine Roster, revela que el desorden puede generar agotamiento mental y dificultar la toma de decisiones en la vida diaria.
El impacto del desorden en la vida cotidiana
Según el estudio, los entornos desorganizados afectan no solo la percepción del hogar, sino también cómo las personas se sienten consigo mismas.
A esto se suma un análisis del medio especializado Apartment Therapy, que señala que el desorden puede generar estrés por distintos factores:
- Preocupación por la opinión de otros
- Miedo a pasar por alto áreas sucias
- Presión por mantener estándares de limpieza
- Dificultad para organizar espacios con niño
El hogar como espacio de bienestar
Para Claudia Maldonado, el bienestar empieza con lo simple. “Cuando la casa está bien, se siente bien. Un espacio ordenado invita a disfrutarlo más”, señala.
Este enfoque forma parte de la campaña “Qué bien estar en casa” de Sodimac, que busca promover el hogar como un lugar de calma y conexión.
Claves para lograr un hogar ordenado
Algunas recomendaciones prácticas para mejorar el orden en casa:
- Atiende lo pendiente: pequeños arreglos generan sensación inmediata de orden
- Simplifica: menos objetos visibles aportan mayor calma visual
- Organiza mejor: usa repisas y muebles funcionales
- Mejora la iluminación: transforma el ambiente y hazlo más acogedor
Bienestar en lo cotidiano
Más allá de grandes cambios, el bienestar en casa se construye en los detalles diarios. Un espacio ordenado no solo mejora el entorno, también fortalece la conexión con el hogar y con uno mismo.




