¿Cienciano apunta a una nueva Sudamericana luego de eliminar a Botafogo?

Por: Matías Repetto

El fútbol tiene memoria, pero, sobre todo, tiene noches donde se exige la máxima resistencia. Cienciano saltó a la cancha del Estadio Nilton Santos con una mochila cargada de gloria y una ventaja que parecía un sueño, el aplastante 6 a 1 conseguido una semana atrás en la altura del Cusco. Al frente estaba el poderoso Botafogo, herido en su orgullo y empujado por una hinchada dispuesta a convertir el estadio en un auténtico hervidero.

Desde el primer minuto, el libreto del partido quedó en evidencia. El técnico argentino de Cienciano, Horacio Melgarejo, propuso un bloque bajo ordenado, apelando a la concentración absoluta para neutralizar el vendaval brasileño. La estrategia tuvo su primer gran golpe de realidad apenas a los 8 minutos del primer tiempo, cuando Danilo Pereira rompió las líneas cusqueñas con un derechazo fulminante para marcar el 1 a 0 y abrir el marcador para el conjunto brasilero.

El gol tempranero encendió todas las alarmas en el banco cusqueño. El fantasma de una remontada histórica empezó a sobrevolar Río de Janeiro, pero fue en ese momento de máxima zozobra donde emergió la mística del único equipo peruano con títulos internacionales.

LAS CLAVES TÁCTICAS

El guardameta Ítalo Espinoza cuajó una actuación consagratoria. Registró un total de 6 atajadas, desactivando los misiles de Arthur Cabral y los desbordes venenosos de Alex Telles. Junto con él, la pareja de centrales, conformada por Kevin Becerra y Maximiliano Amondarain, se multiplicó por aire y tierra, acumulando despejes y cortando todo circuito ofensivo. Incluso, el zaguero ecuatoriano Becerra se convirtió en héroe providencial al salvar un balón de gol prácticamente sobre la línea de meta.

Con el regreso de Santiago Arias en la medular, Cienciano ganó el músculo necesario para batallar el mediocampo. Aunque Botafogo monopolizó la posesión del balón, el bloque peruano nunca se descompuso. Las líneas se mantuvieron juntas, obligando a los brasileños a abusar de los centros intrascendentes o disparos de larga distancia que terminaban desviados.

Para comprender cómo Cienciano logró neutralizar el poderío de Botafogo, a pesar de la constante presión en territorio propio, es necesario revisar las estadísticas y el planteamiento táctico que blindaron la clasificación del conjunto de Melgarejo:

Estadísticas BotafogoCienciano
Posesión de balón69 %31 %
Remates totales (al arco)20 (8)7 (1)
Faltas cometidas1217
Tarjetas amarillas44
Despejes defensivos2654

El pitazo final decretó la hazaña y un marcador global de 6 a 2 que mete a Cienciano de manera directa en los cuartos de final de la Conmebol Sudamericana. No obstante, la frustración y la impotencia de la eliminación calaron hondo en el plantel carioca, desatando una verdadera batalla campal en el túnel y la cancha del Nilton Santos.

Cortesía: DENGANCHE.

Según el defensor Kevin Becerra tras el compromiso, la seguridad del estadio brilló por su ausencia y dejó desprotegida a la delegación peruana frente a las agresiones físicas de los jugadores de Botafogo. «Es una vergüenza lo que pasó porque casi nos matan. Estábamos solos… Se volvieron locos porque estaban bravos por los goles que les hicimos allá», declaró el zaguero con la camiseta rota, pero con la satisfacción del deber cumplido. Miembros del cuerpo técnico brasileño llegaron, incluso, a encarar directamente a Horacio Melgarejo, enturbiando una noche que debió ser de puro fútbol.

Cortesía: DENGANCHE.

A pesar del clima hostil, el plantel incaico cerró filas y defendió su clasificación con la misma garra que demostró durante los 90 minutos de juego, demostrando que este grupo no solo sabe jugar, sino que tiene el carácter necesario para plantarse en cualquier plaza del continente.

Cortesía: DENGANCHE.

CIENCIANO: 23 AÑOS DESPUÉS

Esta clasificación no es un logro cualquiera: representa romper una sequía internacional de más de dos décadas para el balompié peruano. La última vez que Cienciano se metió entre los ocho mejores de la Copa Sudamericana fue en el año 2003, en aquella épica campaña donde levantó el trofeo continental, tras vencer al mismísimo River Plate de Argentina en la final.

Cienciano ha vuelto al Perú al mapa futbolístico internacional después de eliminar a un gigante de Brasil y el sueño de la segunda corona sudamericana sigue más vivo que nunca. En los cuartos de final, Cienciano se verá las caras ante Montevideo City Torque de Uruguay, escuadra que dejó en el camino a Tigre de Argentina. La llave arrancará en el Cusco entre el 8 y el 10 de septiembre, y se cerrará en tierras uruguayas a mediados del mismo mes.

La prensa internacional ya mira con respeto al cuadro imperial, advirtiendo el temible infierno de los 3400 metros del Estadio Inca Garcilaso de la Vega. Alejandro Hohberg, referente en el ataque rojo, analizó el cruce con mesura, pero con absoluta confianza dijo:«Va a ser duro, pero este grupo está para soñar en grande. Hay que ir paso a paso sin perder la humildad».

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