La inseguridad ciudadana se consolida como la principal preocupación de los hogares en el Perú, según el estudio elaborado por Worldpanel by Numerator. Ocho de cada diez familias (77%) consideran la violencia como su mayor inquietud para el próximo año. Este panorama marca un escenario nacional donde el temor supera incluso los factores económicos.
El informe revela que el aumento de precios y la inflación ocupan el segundo lugar con 55%. Durante el 2023 y 2024 este factor había liderado la lista, descendiendo al segundo puesto en 2025 y manteniéndose allí para el 2026. La corrupción (40%) y la posibilidad de una crisis política y social (35%) continúan alimentando la incertidumbre en un contexto electoral complejo.
Desde la compañía investigadora se destaca la persistencia del primer lugar en el rubro de seguridad. Como señala Mauricio Cheng Matsuno, Country Manager de la firma, “este factor impacta directamente en las decisiones de compra de los hogares peruanos, especialmente en cómo y dónde realizan sus compras”. El temor por delitos y violencia modifica hábitos de consumo en todo el país.
El estudio también identifica otras inquietudes nacionales que completan la lista: una posible crisis económica global (29%) y las catástrofes naturales (20%), como terremotos o el fenómeno de El Niño. Estos escenarios, aunque menos frecuentes, siguen presentes en la percepción ciudadana debido a experiencias recientes.
A nivel territorial, las diferencias regionales son significativas. Lima y el Norte registran los mayores niveles de preocupación por seguridad y violencia con 80% y 79%, respectivamente. En paralelo, el 57% de hogares del Norte y Oriente expresan temor por la situación de su economía familiar, un indicador que se ha intensificado en los últimos meses.
En el plano personal, la economía del hogar encabeza el listado con 48%, manteniendo el liderazgo obtenido en 2025. Los peruanos consideran que la estabilidad financiera será su mayor desafío durante el 2026. Este enfoque económico afecta prioridades de gasto, ahorro y consumo, reforzando la percepción de vulnerabilidad.
La salud y el estado físico se ubican en segundo lugar entre las angustias personales con 42%. El interés por el bienestar se mantiene firme tras los recientes años de crisis sanitaria. Asimismo, la calidad de la educación de los hijos aparece como la tercera preocupación más frecuente, con 29% del total de respuestas.
En la lista continúan temas como la incapacidad de afrontar deudas (24%) y la inquietud por la pérdida de empleo o dificultad para conseguirlo (22%). El acceso a productos de la canasta básica (19%) y la necesidad de mayores ingresos (16%) completan los aspectos que generan mayor tensión emocional dentro de los hogares.
El estudio “Preocupaciones de los Hogares Peruanos 2026” fue aplicado a un panel de 759 hogares a nivel nacional, entre el 15 de octubre y el 4 de noviembre del presente año. Se trató de una encuesta de opción múltiple con un 95% de confiabilidad, lo que respalda la solidez de sus resultados y tendencias.





