El Perú enfrenta el desafío de gestionar más de 6,000 pasivos ambientales mineros, de los cuales 740 están clasificados como de alto y muy alto riesgo. Esta problemática será uno de los principales temas del III Simposio Internacional de Pasivos Ambientales y Cierre de Minas (PACMIN 2026), que se realizará del 17 al 19 de noviembre en OPEN PUCP, Plaza San Miguel.
DEL PASIVO AL ACTIVO
PACMIN 2026 buscará ampliar la discusión sobre los pasivos mineros más allá de la remediación ambiental. El encuentro abordará temas como inversión, regulación, inteligencia artificial, monitoreo inteligente, cambio climático, economía circular, recuperación de ecosistemas y financiamiento.
Fernando Valdez, presidente de PACMIN 2026 y gerente general de Reliant Ventures, sostuvo que el país necesita cambiar la forma en que gestiona estos territorios y comenzar a pensar qué actividades pueden desarrollarse después de su rehabilitación.
“Queremos pasar del pasivo al activo”, afirmó Valdez, al señalar que estos territorios también pueden representar oportunidades para la innovación, la investigación, la inversión y el desarrollo económico de las regiones.
MINERÍA Y SOSTENIBILIDAD
La viceministra de Minas del Ministerio de Energía y Minas (MINEM), Mayra Figueroa, destacó que la gestión de pasivos y el cierre de minas adquieren mayor importancia frente al potencial de crecimiento de la actividad minera.
Actualmente, el Perú cuenta con una cartera de 66 proyectos de inversión minera por más de US$64,000 millones, distribuidos en 19 regiones, además de 69 proyectos de exploración por US$757 millones. Ante este escenario, señaló que la responsabilidad ambiental y el desarrollo territorial deben formar parte de las distintas etapas de los proyectos.

TECNOLOGÍA PARA RECUPERAR TERRITORIOS
Durante el lanzamiento también se planteó aprovechar nuevas tecnologías para mejorar el monitoreo de pasivos y relaves. Entre las herramientas mencionadas figuran la inteligencia artificial, drones, sensores, sistemas de información geográfica y modelos predictivos.
Edwin Chavarri, decano del Consejo Departamental de Lima del Colegio de Ingenieros del Perú, señaló que el cierre de una mina debe planificarse con anticipación y considerar qué actividades económicas permanecerán en el territorio, además del futuro de los recursos hídricos, ecosistemas y comunidades.
UN DESAFÍO PENDIENTE
Otro de los puntos destacados fue la necesidad de incrementar el número de operaciones mineras que logran completar sus procesos de cierre. Percy Montoya, gerente de Gestión Ambiental de Compañía de Minas Buenaventura, advirtió que en el país todavía son pocas las operaciones que han obtenido una certificación final de cierre.
Desde la academia, José Antonio Gutiérrez, director de la Maestría en Regulación, Gestión y Economía Minera de la PUCP, consideró que el cierre de minas debe entenderse como una nueva etapa para el proyecto, las comunidades y el territorio.
PACMIN 2026 plantea así generar un espacio de diálogo entre Estado, empresas, academia y profesionales, con el objetivo de promover soluciones técnicas y sostenibles que permitan recuperar los territorios afectados por la actividad minera.




