La transformación digital está cambiando la forma en que las empresas administran su infraestructura tecnológica. Según la previsión IOTA 2025 de AVIXA, el mercado audiovisual profesional crecerá de US$332 mil millones en 2025 a US$402 mil millones en 2030, impulsando una mayor demanda por soluciones tecnológicas gestionadas como servicios.
En este escenario, las organizaciones ya no solo evalúan la cantidad de equipos instalados, sino también su disponibilidad, actualización, seguridad y capacidad para responder a las necesidades del negocio. Una sala de reuniones que presenta fallas, sistemas de colaboración sin soporte o plataformas tecnológicas desactualizadas pueden afectar la productividad y la continuidad de las operaciones.
Frente a este panorama, cobra fuerza el modelo de tecnología como servicio, que permite acceder a infraestructura, monitoreo, soporte especializado y actualizaciones permanentes sin asumir toda la gestión operativa de manera interna. El objetivo es que las áreas de tecnología puedan concentrarse en proyectos estratégicos mientras un proveedor especializado administra la operación diaria.
Desde Ricoh LATAM señalan que cada vez más empresas están migrando hacia este modelo para simplificar la administración de sus espacios de trabajo. Entre las soluciones que ya se ofrecen bajo esta modalidad destacan los Servicios Gestionados de Impresión (MPS), Device as a Service y servicios para salas audiovisuales, que incluyen monitoreo, mantenimiento, soporte técnico, analítica y gestión de dispositivos.
Este enfoque también permite mantener actualizada la infraestructura tecnológica, mejorar la continuidad operativa y ofrecer mayor flexibilidad, ya que las empresas pueden adaptar los servicios según sus necesidades y el nivel de soporte requerido.
Para Diego Imperio, presidente y CEO de Ricoh LATAM, las áreas de TI seguirán siendo fundamentales dentro de las organizaciones, pero con un rol cada vez más estratégico. Delegar las tareas operativas permitirá a estos equipos enfocarse en innovación, automatización, ciberseguridad y transformación digital.
El ejecutivo sostiene que los llamados lugares inteligentes de trabajo ya no representan una tendencia futura, sino una necesidad para las empresas que buscan competir en un entorno cada vez más digital. En estos espacios, la tecnología deja de ser una carga operativa y se convierte en una herramienta que facilita la colaboración, mejora la experiencia de los usuarios y contribuye al cumplimiento de los objetivos del negocio.




