Tarma, Huánuco, Huancayo y Tingo María ofrecen alternativas para disfrutar de la naturaleza, la historia, la cultura y la aventura junto a los más pequeños.
Con la llegada del mes del Día del Niño, muchas familias se preguntan qué regalar. Aunque los juguetes, videojuegos y prendas suelen estar entre las opciones más habituales, cada vez son más quienes buscan celebrar esta fecha compartiendo experiencias que permanezcan en la memoria mucho después de terminar el viaje.
Agosto ofrece una oportunidad para hacerlo. Entre el Día del Niño y el feriado por Santa Rosa de Lima, el mes invita a planificar una escapada familiar que permita desconectarse de la rutina, descubrir nuevos paisajes y compartir tiempo de calidad.
“Los viajes familiares tienen un valor que va mucho más allá del destino. Durante el trayecto se generan conversaciones, aprendizajes y momentos compartidos que muchas veces terminan convirtiéndose en los recuerdos más valiosos para los niños. Por eso, vale la pena planificar una experiencia pensada para que todos disfruten”, comenta Paola Carrizales, gerente comercial de Movil Bus.
Si la idea es regalar experiencias, estas son cuatro alternativas de destinos según el tipo de recuerdo que se quiera construir en familia.
TARMA: PARA CONECTARSE CON LA NATURALEZA
Tarma es una alternativa para las familias que buscan bajar el ritmo y disfrutar de espacios al aire libre. Durante la visita se puede recorrer el Santuario del Señor de Muruhuay, conocer el complejo arqueológico de Tarmatambo o visitar la Gruta de Huagapo, una de las cavernas más conocidas del país.
Además de disfrutar de sus paisajes, los niños pueden descubrir cómo cambian los ecosistemas de la sierra central y desarrollar una mayor conexión con la naturaleza.
HUÁNUCO: PARA DESPERTAR LA CURIOSIDAD POR LA HISTORIA
Huánuco permite acercar a los niños a la historia del Perú fuera del salón de clases. Uno de sus principales atractivos es el complejo arqueológico de Kotosh, donde se encuentra el famoso Templo de las Manos Cruzadas, considerado uno de los centros ceremoniales más antiguos de América.
El recorrido puede complementarse con una visita al puente Calicanto, la Plaza de Armas y otros espacios históricos de la ciudad.
HUANCAYO: PARA ACERCARSE A LAS TRADICIONES PERUANAS
Huancayo ofrece un viaje en el que la cultura y las tradiciones están presentes durante todo el recorrido. Las familias pueden visitar el Parque de la Identidad Wanka, recorrer mercados tradicionales, conocer la riqueza artesanal del Valle del Mantaro y disfrutar algunos de los platos más representativos de la región.
La experiencia permite que los niños conozcan de cerca diferentes expresiones culturales y descubran parte de la diversidad que caracteriza al Perú.
TINGO MARÍA: PARA VIVIR UNA AVENTURA
Para las familias que buscan una experiencia llena de aventura, Tingo María ofrece escenarios naturales y actividades que pueden convertir el viaje en un recuerdo especial.
Explorar una cueva, caminar entre la vegetación amazónica y observar especies de flora y fauna son algunas de las experiencias que ofrece este destino.
El Parque Nacional Tingo María cuenta con atractivos como la Cueva de las Lechuzas, senderos naturales y miradores, espacios donde los niños pueden acercarse a la biodiversidad de la selva peruana.
CONSEJOS PARA DISFRUTAR MEJOR UN VIAJE CON NIÑOS
– Para que la experiencia sea agradable para toda la familia, se recomienda:
– Involucrarlos en la planificación y permitirles elegir alguna actividad del recorrido.
– Mantener un itinerario flexible, combinando momentos de exploración con espacios para descansar.
– Llevar juegos de viaje, libros o dinámicas para que el trayecto también forme parte de la experiencia.
– Consultar previamente el clima del destino y preparar ropa adecuada para los cambios de temperatura.
– Aprovechar el viaje para reducir el tiempo frente a las pantallas y fomentar la conversación y las actividades compartidas.
Más allá del destino elegido, viajar en familia puede convertirse en una oportunidad para aprender, descubrir y fortalecer vínculos. Para los niños, muchas veces los recuerdos más importantes no están en lo que reciben como regalo, sino en las experiencias que comparten con quienes más quieren.




