El acceso a la salud materna en el Perú permite que miles de gestantes reciban atención gratuita y seguimiento médico continuo antes y después del nacimiento del bebé. Especialistas recomiendan aprovechar estos controles para resolver dudas, prevenir riesgos y vivir una maternidad más informada y saludable.
La obstetra Cinthya Sifuentes, coordinadora de obstetricia del Complejo Hospitalario Alberto Barton, operado por IBT Group, destacó la importancia de acudir a los controles médicos y consultar siempre con profesionales ante cualquier duda o malestar durante el embarazo.
“Cada embarazo es diferente. Por eso es necesario evitar comparaciones y consultar siempre con profesionales de salud ante cualquier duda o malestar”, explicó la especialista.
Entre los principales aspectos que las gestantes deben consultar durante sus controles médicos, la especialista destacó las señales de alerta que requieren atención inmediata, como sangrado vaginal, pérdida de líquido amniótico, fiebre, dolor de cabeza intenso, hinchazón, mareos, vómitos excesivos o disminución de movimientos fetales.

Otro punto importante es aclarar dudas relacionadas con mitos y remedios caseros, ya que el embarazo y el parto suelen estar rodeados de información incorrecta que puede generar preocupación, especialmente en madres primerizas.
Asimismo, resaltó la importancia de recibir orientación sobre lactancia materna exclusiva, considerada uno de los pilares fundamentales para el bienestar del recién nacido. La especialista indicó que muchas madres pueden sentirse frustradas cuando surgen dificultades iniciales durante la lactancia, por lo que el acompañamiento profesional resulta clave.
La salud mental durante el posparto también debe ser una prioridad. Según Sifuentes, síntomas como tristeza intensa, ansiedad, llanto frecuente, insomnio o rechazo hacia el bebé pueden ser señales de alerta que requieren apoyo psicológico especializado.
Además del seguimiento médico, el Complejo Hospitalario Alberto Barton impulsa prácticas orientadas a fortalecer el vínculo temprano entre la madre y el recién nacido, como el contacto piel con piel inmediato después del nacimiento, favoreciendo el apego y la adaptación del bebé.
Especialistas recuerdan que una maternidad saludable no solo depende de la atención física, sino también del acompañamiento emocional y de la información adecuada durante todas las etapas del embarazo y posparto.




