La detección oportuna, la atención especializada y los tratamientos personalizados pueden influir en el abordaje de la enfermedad.
EL DIAGNÓSTICO OPORTUNO PUEDE MARCAR LA DIFERENCIA
Esperar a que aparezcan síntomas para acudir al médico puede retrasar la detección de algunos tipos de cáncer, ya que ciertas enfermedades pueden desarrollarse sin señales evidentes durante sus primeras etapas. Por ello, los controles periódicos cumplen un papel importante para identificar posibles señales de alerta y actuar a tiempo.
Bajo el concepto “Cáncer, somos más fuertes que tú”, Oncosalud destaca la importancia de integrar prevención, conocimiento médico y atención especializada para acompañar al paciente desde la evaluación inicial hasta el tratamiento y seguimiento.
TRES FACTORES PARA UNA ATENCIÓN INTEGRAL
El modelo de atención oncológica destaca tres elementos que pueden contribuir al manejo de la enfermedad. El primero es contar con médicos especializados, mediante equipos multidisciplinarios conformados por oncólogos, cirujanos, radiólogos, patólogos, genetistas, enfermeros y otros profesionales que trabajan de manera coordinada según las necesidades de cada caso.
El segundo factor es la tecnología avanzada, que permite obtener información más precisa durante distintas etapas de la atención. Entre estos recursos se encuentran los laboratorios de biología molecular y herramientas de diagnóstico como el PET-Scan.
Finalmente, los tratamientos personalizados consideran características como el tipo y estadio del cáncer, la edad, las comorbilidades y la biología del tumor, con el objetivo de adaptar las estrategias terapéuticas a cada paciente.

UN DESAFÍO QUE REQUIERE DETECCIÓN TEMPRANA
De acuerdo con las proyecciones de GLOBOCAN, para 2030 se estiman 83.922 nuevos casos de cáncer en el Perú, lo que representa un incremento de 15,2% frente a 2022.
Frente a este escenario, incorporar los chequeos médicos a la rutina puede contribuir a detectar alteraciones antes de la aparición de síntomas. La frecuencia y el tipo de evaluación deben determinarse considerando la edad, los antecedentes familiares, los factores de riesgo y las recomendaciones de un profesional de salud.
Según datos internos de Oncosalud correspondientes a 2024, la sobrevida a cinco años puede superar el 90% en algunos tipos de cáncer. La cifra alcanza el 95,6% en cáncer de tiroides y supera el 80% en cáncer de mama, cervical y de próstata.




